| LAS ROCOSAS CANADIENSES |
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Bernard tenía 16 años cuando descubrió las Rocosas. Instalado en Banff por un verano de aprendizaje en la montaña, quedó encantado pero sobre todo impresionado por la imponente fuerza que sale de la alta montaña. El enriquecía cada día más su vocabulario con palabras como: ladera, garganta de la montaña, cúspide, picacho, morena y altitud. Él jamás nabiá visto une verano que pesase tan rápido. Jamás el olvidaría la montaña. |
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| Otros ascensos fueron realizados. Nathalie aprecia particularmente la flora alpina y Yoann, el hijo de Bernard, le encantan las largas caminatas. Las Rocosas han dejado una fuerte huella en su juventud. El reencuentra la montaña en varias oportunidades como cuando ha hecho expediciones que lo han llevado al techo del Mundo: el Everest. |
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